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El Bazar de las Sorpresas

 Budapest  1940, acudimos a un pequeño almacén de una esquina cualquiera. Allí conocemos a su dueño, el Sr Matuschek y a los distintos empleados. Entre estos sobresalen Alfred Kralik y Klara Novak. No se soportan a pesar de los lazos secretos que los unen.

 Buenísima película. Me he divertido mucho con las distintas escenas cómicas de la misma. Muy buena toda la trama de la tabaquera. Al ambiente cómico de la película contribuyen los empleados del bazar; especialmente Pepin, un muchacho de los recados muy particular y Pirovitch, que al primer problema huye.

 La relación de Alfred y Klara me ha encantado. No paran de discutir y llevarse la contraria por sistema. Esto resulta más interesante si tenemos en cuenta lo que nosotros sabemos y ellos no. Una sorpresa se esconde y no podemos esperar a que ambos la descubran. Un buzón de correos nº237, Anna Karenina y un clavel constituyen la clave. Nuestros protagonistas nos enamoran con su relación. Queremos que se den cuenta de que son perfectos el uno para el otro. Para saber si el film tiene un final feliz deberéis verlo.

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 Gran parte del triunfo de la película, junto con su magnífico guión, son sus actores. Magistrales James Stewart(Alfred) y Margaret Sullavan(Klara). Ya he mencionado a Felix Bressart (Pirovitch) y a William Tracy (Pepin). No puedo olvidarme, por último, del resto: Frank Morgan(Sr Matuschek), Joseph Schildkraut(Vadas), Sara Haden(Flora) e Inez Courtney(Ilona)

 *La película de Meg Ryan Tienes un e-mail es una versión de ésta.

 El Bazar de las Sorpresas (1940)

 Ernst Lubitsch

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2 comentarios

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Pues si te han gustado las dos que me has dicho. No puedes perderte Ninotchka.

petrovsky -

Oh, ayer vi la película por cuarta o quinta vez. Hacía años y años que no la había visto. Casi me hace llorar. Y no por el final tan clásico en la historia del cine. Ese guión... Ese guión donde todo cuadra como reloj suizo. Tic tac, tic tac... Inconmensurable. Actores, director... El guión. Esos guiones ya no se hacen. Murieron. ¡Y la actriz principal...! Margaret Sullavan... Hay momentos (muchos) que se come literalmente a mi actor preferido, al gran James Stewart. Esa mirada... ¡Esas reacciones tan naturales! Un día no muy lejano voy a volverla a ver, pero fijándome solamente en Margaret Sullavan. Calla que el trabajo de Frank Morgan, el que hace de jefe... Pero sobresaliendo sobre todos está el guión... Ya no se hacen guiones como éste. Por eso ahora Hollywood se dedica a hacer remakes y sagas... Ya no se hacen guiones como los de "El bazar de las sorpresas". ¡Y qué decir de Lubitsch! Yo no entiendo mucho de directores, pero si gran parte de la perfección de esta película ha sido gracias a su director, teníamos ante nosotros a un genio. Yo lo conocía de "To be or not to be", y de muchas más (he olvidado a los clásicos)..., pero... pero... Adoro esta película.
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